Algo que debe tener muy en cuenta cualquier ahorrador a la hora de tomar decisiones sobre dónde y cómo colocar su dinero es La inflación, sin embargo, aunque se hable de ella constantemente en los medios y todo el mundo sufra su efectos, no siempre se sabe cómo se calcula.
¿Qué es la inflación?

La inflación es un aumento generalizado de los precios que no se limita a determinados artículos. Como resultado, pueden adquirirse menos bienes y servicios por cada euro, es decir, cada euro vale menos que antes.
Fuente BCE (Banco Central Europeo)
De forma más sencilla podemos definirla como el aumento del precio de los bienes de nuestra cesta de la compra, es decir, de
⇒ aquellas cosas que compramos de forma frecuente como los alimentos (el pan, la leche, carne, pescado…) o el combustible,
⇒ las que compramos pero nos duran algo más, como el calzado o los electrodomésticos y
⇒ los servicios que pagamos como la factura de la luz, el seguro del hogar o la peluquería.
Cuando se comenta en la calle que cada día la vida vale más, que las cosas que compramos son más caras, se está hablando realmente del efecto de la inflación.
¿Cómo se calcula?

Se calcula usando el Índice de Precios al Consumo o IPC. Los expertos del INE forman una cesta de la compra con 480 artículos y miden la evolución mensual y anual del precio de todos y cada uno de ellos obteniendo tras algunos cálculos, el IPC.
Por ejemplo:
Si hoy en día el precio de un café con leche asciende a 1,20 € y el año pasado era de 1,15 €, está claro que en un año el café con leche ha subido 0,05 € ¿no?. En términos porcentuales sin embargo, lo que no son más que 5 céntimos de nada, supone un aumento nada despreciable del precio en un 4,35 %.
Esto mismo se hace para los 480 artículos que forman esta cesta de la compra, calculando cuál es su consumo anual, dándole un determinado peso (importancia) en la cesta y obteniendo finalmente el IPC.
A junio del 2026 el IPC se situó en un 3,20 %.
Para poder saber cuál es la inflación en la zona euro se usa el Índice de Precios al Consumo Armonizado ó IPCA, cuya cesta de la compra está formada esta vez por más de 700 bienes y servicios. El IPCA es un dato que se utiliza para hacer comparativas a nivel internacional.
A junio del 2026 el IPCA en España se situó en un 3,60 %.
Estabilidad de precios

Aunque se hable de un aumento del precio de los productos y servicios esto no es malo per sé ya que mientras la tasa de inflación esté próxima al 2 % se entiende que estamos ante una situación de estabilidad económica. Mantenerla es entre otras cosas, una de las tareas del Banco Central Europeo, que no dudará en tomar medidas si la cosa se pone fea.
¿En qué afecta todo esto a un ahorrador?

Afecta en sus decisiones de inversión, ya que para poder mantener su poder adquisitivo, es decir, para que su dinero no pierda valor a lo largo del tiempo, debe hacer algo con su dinero. Acumularlo en casa o en una cuenta al 0% no debería ser su única opción.
Lo interesante es que puede tomar como referencia la inflación real para estudiar alternativas de inversión, ya que este dato supone el mínimo de rentabilidad a obtener para que sus ahorros no pierdan valor a lo largo del tiempo.
Pongamos un ejemplo:
Una persona ha recibido en herencia 50.000 € y no tiene muy claro qué hacer con ellos así que decide dejar el dinero en su cuenta.
Pasa un año. Ya está. No pasa nada, el dinero sigue estando ahí. Todavía tiene sus 50.000 €.
– Y entonces, ¿Qué problema hay?
– El problema es que ahora esos 50.000 € no valen lo mismo que el año pasado, ya que si el IPC ha subido pongamos, un 3%, su dinero vale ahora unos 1.500 euros menos. Tiene 50.000 euros, pero valen algo más de 48.500 €.
– ¡Pero si sigue habiendo 50.000 € en la cuenta corriente!
– Ya, pero ahora no se puede comprar con ellos las mismas cosas que hace un año, porque hoy en día son mas caras y por tanto, se ha perdido poder adquisitivo.
– 50.000 € del año pasado valen ahora unos 1.500 € menos.
Pues yo no lo veo…
Vale, pues démosle una vuelta y calculemos el mismo ejemplo para 10 años.
Teniendo en cuenta que en los últimos 10 años el IPC ha subido en torno a un 26 %
⇒ 50.000 € de hace 10 años equivalen a 63.000 € hoy en día, es decir, que para comprar lo mismo que comprábamos hace diez años con 50.000 € hoy en día necesitamos 63.000 €.
⇒ Visto desde otro punto de vista, 50.000 € de hace 10 años valen hoy poco menos de 39.700 €, así que hemos perdido 10.300 € de nuestro poder adquisitivo en tan sólo diez años.
Si tenemos en cuenta este dato, las decisiones de inversión se simplifican, ya que no hacer nada no debería ser una opción, hacer algo que de la misma rentabilidad que la inflación sería lo mínimo y a partir de ahí, ya es cuestión del objetivo de cada uno.
Un saludo,
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